jueves, 6 de marzo de 2014

Tan cerca, tan lejos...


En épocas pasadas ya se habían producido casos en los que jugadores con chances de disputar un Mundial para Argentina finalmente no lo hicieron, debido a que no fueron convocados, por decisión del técnico de excluirlos o por autoexclusión del propio futbolista. Pero si para este torneo todo cobró mayor notoriedad, se debió en parte al hecho tan fuera de lo común que representaba un acontecimiento de esta trascendencia en nuestro país; y también a que este tipo de circunstancias comenzaba a recibir mucho más difusión en los medios. En la siguiente entrada conoceremos -o reviviremos- las más importantes. Y además dedicaremos un párrafo final a otros grandes cracks de la segunda mitad de los 70:



Hugo Orlando Gatti 

  
     Mítico arquero de  Atlanta,  River Plate , 
Gimnasia (LP) , Unión (SF)  y Boca Juniors


Si bien Hugo ya había formado parte de un plantel mundialista (Inglaterra 1966), no llegó a disputar ningún encuentro, en años donde el puesto pertenecía a Antonio Roma y, ocasionalmente, a Amadeo Carrizo (Copa de las Naciones). Como ya vimos, Argentina no se clasificó para disputar México 1970 y el popular "Loco" no fue convocado para el de Alemania 1974. 
Sin embargo, desde su llegada en 1976 a Boca Juniors, sus posibilidades en la selección crecieron: Fue el arquero titular tanto en la gira europea de ese año como en los encuentros de 1977, cuando nos visitaron fuertes selecciones del Viejo Continente. Por lo tanto, su inclusión en la lista de 22 parecía un hecho.


En 1976 la Selección venció a la URSS por 1-0 (gol de Kempes)
 en un terreno cubierto de nieve. Gatti tuvo una actuación descollante.


Pero, contra lo que se suponía, este gran arquero finalmente no disputó la esperada competición. Conozcamos la situación en la mirada del propio entrenador Menotti, publicadas en el libro "Como ganamos la Copa del Mundo" (El Gráfico): 
"Gatti no renunció. Pero fue él quien provocó mi decisión. Me acuerdo casi textualmente de sus palabras: 'Mirá, César, no estoy ni física ni anímicamente en condiciones para hacer la pretemporada con la selección. Prefiero pasar un mes en Boca y volver recuperado, con todo'. Cuando salí de mi oficina había un montón de periodistas esperando. Naturalmente querían saber qué había pasado. Dí explicaciones, sin extenderme demasiado. Lo concreto era que Fort lo había revisado poco antes y Gatti estaba perfectamente bien. Inclusive le había transmitido su entusiasmo para trabajar en Mar del Plata. Y entonces lo excluí del plantel; había perdido su prioridad. Sus razones eran atendibles porque atendibles son todos los planteos de las personas adultas, pero a mí no me servían, no me resultaban válidas. Eso fue todo, así de transparente. La relación Gatti-Menotti no tiene absolutamente nada que ver con la relación entre el arquero y el técnico de la Selección Nacional. No escuché y me mantuve al margen de todas las polémicas que se armaron entonces. Lo mantuve a Gatti en la lista de jugadores intransferibles simplemente porque entendía que si, llegado el momento, lo necesitaba, lo iba a llamar. Creo que Hugo se equivocó. Perdimos un magnífico arquero."
De esta manera, Ubaldo Matildo Fillol -que estaba cumpliendo grandes actuaciones y se mantendría en alto nivel muchas temporadas más- pasó a ser el titular del equipo nacional. Mientras tanto, Hugo Gatti tendría una satisfacción ese mismo 1978 (una vez finalizada la Copa) al obtener con Boca Juniors la segunda Libertadores del club donde, entre otros eliminados por el conjunto de la ribera, estuvo el River Plate que integraban el propio "Pato" y varios campeones del mundo más...


Osvaldo José Piazza

Piazza desarrolló una enorme carrera en Francia



Este gran marcador central se inició en las divisiones inferiores del Club Atlético Lanús, institución en donde debutó en Primera en 1967. En 1972 fue transferido al conjunto francés Saint Étienne. Allí ganó tres Ligas y tres Copas e, incluso, fue Sub-Campeón de la Copa de Campeones en 1976 (actual Champions League), aunque no pudo disputar la gran final ante el Bayern Munich de Beckenbauer por haber recibido una tarjeta del árbitro en semifinales. Se recuerda una foto donde Osvaldo le ruega al colegiado que no lo sancione...


Llegó a participar de la Selección 
Argentina antes de su partida a Francia


Piazza, entonces, estaba a la altura de los mejores defensores de la época en Europa (en la misma Francia fue premiado como el mejor defensor extranjero en 1975) y Menotti ya lo había convocado para formar parte del equipo (una chance para muy pocos de los que jugaban en el exterior en ese momento). Por cierto que durante el Mundial podría haber conformado una gran dupla con Daniel Passarella, además de aportar toda su calidad y experiencia. Pero...
Sus ilusiones de coronar su brillante carrera se desvanecieron cuando, un tiempo antes de la Copa, su esposa y sus dos pequeñas hijas sufrieron un grave accidente automovilístico en la misma ciudad de Saint Étienne. Los lógicos cuidados que ellas necesitaban pospusieron la decisión de Osvaldo de jugar el Mundial. Finalmente, el 19 de abril de 1978 tomó la determinación de no participar y al día siguiente se lo comunicó al entonces Presidente de la AFA Dr. Cantilo. Poco después y en las páginas de El Gráfico -dentro de un suplemento denominado "Diario El Mundial"- Piazza expresaba:
“Nadie siente más que yo no jugar la copa del mundo. Pero hubiese sido una aventura perjudicial para todos. Pienso que dirigentes, técnicos, compañeros y aficionados comprenderán mi situación. A través de El Gráfico quisiera hacer público mi agradecimiento a todos y ratificar mi confianza en nuestra Selección Nacional. Las pocas horas que estuve en Buenos Aires sirvieron para que tomara un real conocimiento de lo bien que se está trabajando y del espíritu y la fe con que todos los jugadores han encarado esta parte final de la preparación. Todo fue perfecto hasta la llegada de la noticia que cambió todos los planes, ahora solo me queda alentarlos desde aquí”.
Al año siguiente Osvaldo Piazza retornó a la Argentina para jugar en Velez Sársfield, en donde coincidiría durante unas pocas temporadas con otro muy exitoso jugador argentino en el fútbol francés: Carlos Bianchi. Ya veteranos, mostraron los últimos destellos de su gran capacidad. Y dejaron sentado que, si se hubiesen dado las circunstancias ideales, ambos podrían haberse lucido en el Mundial 78.



Jorge Carrascosa

El "Lobo" fue un auténtico y muy capaz lateral izquierdo



De los cuatros jugadores aquí destacados, solo Jorge Carrascosa había conseguido intervenir - hasta ese momento- en encuentros mundialistas. En efecto, Alemania 74 lo vio en el segundo tiempo del partido ante los brasileños y los 90 minutos frente a los alemanes del este, últimos dos rivales de la Selección en aquella oportunidad.
En nuestro país formó parte del plantel campeón de Rosario Central en 1971 (Nacional), pero se lo recuerda especialmente como "3" del brillante Huracán ganador del Torneo Metropolitano de 1973, donde compartió cancha con Brindisi, Houseman y Babington, entre otros grandes. Y donde, vaya detalle, tuvo como entrenador a César Luis Menotti. Justamente en el primer partido que dirigió Menotti como entrenador de la Selección (1-1 vs. España, en Buenos Aires) Jorge fue uno de los titulares. Después, y a pesar de ciertas críticas hacia su juego de parte de algunos hinchas y periodistas, el técnico siempre lo mantuvo como "fija" para el Mundial y lo consideraba el capitán del equipo. 


Vogts y Carrascosa, capitanes de Alemania Federal y 
Argentina, en el intercambio de banderines previo al encuentro
 amistoso de 1977 en la cancha de Boca Juniors.


Sin embargo, fue el propio defensor el que decidió autoexcluirse de dicho torneo. ¿Los motivos? Se habló mucho de su desacuerdo con el gobierno de facto de esos años. En estos fragmentos -tomados de dos reportajes- recordamos sus opiniones al respecto:

"¿Le costó la decisión de renunciar al Mundial '78? 
No, porque en todas mis decisiones separo lo que implica lo material de lo que siento. Primero está el hombre y después la profesión. Así es más fácil decidir. Me escuchó a mi mismo. Jamás me arrepentí porque venía luchando hacía mucho tiempo y era lo que sentía. Había un montón de hechos que me llevaron a tomar esa decisión. 
¿Tuvo miedo de una represalia al ser un régimen dictatorial el que estaba en el gobierno? 
No, para nada. Siempre me dejé llevar por lo que decía mi conciencia. Nunca pensé en otra cosa que podía llegar a pasar. Decidí con libertad."


(De un reportaje de Gonzalo Calvigioni publicado en el sitio www.colonbuenosaires.com.ar)

"La actitud que tomé no la hice consciente, no me puedo engañar. No sabía los riesgos que se corrían, actué de manera natural, como lo hice siempre, para mí primero está el hombre y después la profesión. Estoy definido en eso. Nunca imaginé todo lo que estaba ocurriendo en el país. Incluso aunque alguien te contara algo, uno quizás no lo creía. La prensa influyó mucho en esos años para que no se observase lo que realmente ocurría”. La cuestión parece basarse en razones personales en relación con el mundo del fútbol y su proyección íntima, cargada de cierta dosis ética y resabios de desmotivación: “No estaba de acuerdo con que el Mundial sea jugado como algo de vida o muerte, para mí era un hecho natural, aunque no así para los demás. Un partido de fútbol es simplemente eso, nada más. En un partido no está ni el amigo, ni un hermano, ni la patria, ni la vida, no hay que confundir, hay cosas mucho más importantes”. 

(Publicado en www.lapelotanodobla.blogspot.com.ar en 2009)


En tanto, Leopoldo Luque manifestó hace algún tiempo para Diario 26:

"Y en cuanto a Carrascosa, que era el capitán del equipo, su decisión de renunciar pasó porque Menotti había citado a Kempes, que jugaba en Europa, y él nos juró a un grupo de jugadores en una reunión privada, que si llegaba alguien del exterior se iba", amplió. Luque explicó que ya "en diciembre del año anterior" Menotti le había prometido "que iba a estar en el plantel y a ser titular". Esto se produjo tras una reunión que Menotti mantuvo con él y otros cuatro jugadores de River (Ubaldo Fillol, Daniel Passarella, Norberto Alonso y Juan José López) para limar algunas asperezas suscitadas luego que estos no accedieran a una convocatoria previa. El "Negro" fue el único que quedó al margen del mundial. "Lo de Carrascosa, en cambio, se originó en una reunión que mantuvimos algunos muchachos con él, en la que nos confesó que en el mundial de Alemania 1974 había sufrido mucho, porque iba a ser el lateral izquierdo y a último momento los entrenadores (Cap-Rodríguez-Varacka) pusieron en su lugar a Franciscó Sá, que era marcador central", describió. "Entonces Carrascosa nos juró que, aún sabiendo que como capitán del seleccionado iba a ser titular en el mundial, si llegaba un solo jugador de afuera que no perteneciera al grupo, él se iba. Y como Menotti trajo de última a Kempes, él único que jugaba en Europa del plantel, cumplió su palabra y renunció", puntualizó. Luque contó que en aquella reunión, Carrascosa era el único que se oponía a la llegada de alguien de afuera. "Yo le dije que con tal de jugar un mundial, no me importaba que trajeran a todos los que quisieran del exterior", admitió.

Por último, Menottí expresó en el mismo libro que anteriormente citamos:

"El gesto de Carrascosa fue el de una persona de bien. Como nosotros nos conocemos demasiado, hablamos largamente sobre el tema. Cada uno expuso sus teorías. Él estaba harto del medio, su escala de valores era diferente y entendía que el Campeonato del Mundo no era una cuestión de vida o muerte. Conociendo su honestidad y su inteligencia, yo no podía maniobrar para impedir su ida: no hubiese sido correcto. Porque yo estoy convencido que si de alguna manera le hubiera insinuado que se quedara, él seguía con nosotros hasta el último paso. Pero, ¿qué derecho tenía yo a hacer eso? No correspondía. Y no me arrepinto en lo más mínimo de lo que resolví. Yo, en aquel momento, antes de iniciar la preparación en Villa Marista, necesitaba jugadores que estuvieran con todas las pilas cargadas, dispuestos a olvidarse de todo, hasta de la familia. Carrascosa hizo lo que sentía..."



Diego Armando Maradona


Un superdotado del fútbol



Desde niño sus habilidades futbolísticas fuera de lo común eran motivo de charla y admiración entre los espectadores que pudieron conocerlo. Incluso llegó a ser entrevistado en la televisión, un hecho por demás infrecuente para un chico que se destacaba en algún deporte a fines de los 60 o principios de los 70. Eran los tiempos de "Los Cebollitas" y de su descubridor Francisco Cornejo.


Los Cebollitas y el gesto inconfundible del "pibe" Maradona...


Su carrera en las inferiores de Argentinos Juniors fue meteórica: saltó divisiones, deslumbró y divirtió a los hinchas haciendo "jueguitos" en el entretiempo de los partidos y finalmente llegó a 1º cuando todavía tenía 15 años. Luego, a los 16, debutó en la Selección mayor que enfrentó y goleó a Hungría en un encuentro amistoso. A los 17, fue elegido entre los 40 preseleccionados para el Mundial de Argentina. Y si bien también quedó entre los 25, el DT Menotti decidió que sería uno de los tres futbolistas que no serían incluidos en la lista definitiva de 22.
Según César Menotti aún no estaba preparado física y mentalmente para un compromiso de tanta exigencia. Un par de años después, el reconocido periodista José María Súarez comentó en un artículo de su autoría sobre este tema -realizado con afecto y tono paternal- que posiblemente la verdadera razón por la cual no estuvo entre los elegidos fue que su figura habría opacado al resto del equipo y al cuerpo técnico, que se habría hablado más del "Mundial de Maradona" que de los demás integrantes, dada su capacidad, juventud y carisma.


Debutó en la Selección a los 16 años.


Con toda lógica, Maradona sintió muchísimo quedar afuera. No solo era su primera gran posibilidad de participar de semejante torneo, sino que además el hecho de que se disputase en nuestro país era una oportunidad irrepetible, un tren que no volvería a pasar durante toda su carrera y que tampoco pasará por muchas décadas para ningún otro jugador... 
Desde la distancia que da el tiempo, bien habría valido la pena el supuesto riesgo de incluir a un jugador con escasa experiencia a ese nivel. Sus condiciones excepcionales lo avalaban.



Otros importantes jugadores

Los comentarios que siguen pertenecen a la revista El Gráfico y el Mundial número 8 (diciembre de 1977):


  
 Bianchi (PSG), Bargas (Nantes) y Heredia (PSG)


"No habrá repatriaciones masivas. Las prioridades son Mario Alberto Kempes y Osvaldo José Piazza, en ese orden (...). Menotti vio en España a Enrique Ernesto Wolff y Rubén Hugo Ayala. Conversó con Wolff y le planteó la situación (...). Si viene no tendrá seguridad de jugar. Wolff interesa por su facilidad para desempeñarse en varios puestos: líbero, volante o marcador de punta (...). Ayala es un jugador sin puesto fijo, pero importante en su despliegue y efectividad. Carlos Bianchi y Ramón Heredia, observados en París, estarían prácticamente descartados. Bianchi, porque el retorno de Kempes no justificaría su traslado, y Heredia porque ha estado inactivo mucho tiempo y en su puesto tampoco se presentan dificultades, ya que puede convocarse a Piazza y a Hugo Bargas. En casi todos los casos se habló con los jugadores. Existe un precedente nada grato en cuanto a las repatriaciones. Se produjo durante el último Mundial, cuando se incorporó a último momento a Carnevali, Perfumo, Bargas, Heredia, Ayala y Yazalde. Allí surgieron problemas de integración, al carecerse del tiempo necesario para que ellos se adaptaran al grupo que viajó a Buenos Aires. Todo eso se tratará de evitar ahora, para lo cual será imprescindible que los jugadores regresen con prudente antelación y así trabajar con el plantel y compenetrarse adecuadamente en lo que el técnico pretende."



 
 Wolff (Real Madrid) y Ayala (Atlético de Madrid)


En "Como ganamos la Copa del Mundo", el DT amplió detalles:

"A Piazza no pude verlo pero, por lo que me dijeron Marcos, Heriberto Correa y otra gente de confianza, eran justificados los elogios que a toda hora y en cualquier lugar de Europa se escribían sobre él (...). A Ayala lo ví flojo, venía de una lesión; a Bianchi, muy pesado, y a Bargas, correcto; lo mismo que Wolff. Cuando regresé ya tenía el panorama bastante claro. La prioridad uno era Kempes. Lo de Piazza y Wolff tendría que ser estudiado..." 





Fotografías:

www.labombonera.com.ar
El Gráfico
www.chronofoot.com
www.thevintagefootballclub.blogspot.com
www.soccernostalgia.blogspot.com
Revista Mística (Olé)
Libro del Fútbol (Tomo I)
www.mundialistasymitos.blogspot.com
www.calciatoricapelloni.wordpress.com
www.psg70.free.fr
www.todocoleccion.com
y otras fuentes.








2 comentarios:

  1. No coincido plenamente con el argumento de Luque de que Carrascosa renunció porque Menotti convocó a Kempes que jugaba en el exterior. Lo que sucedió en Alemania '74 es cierto. Los técnicos lo dejaron de lado, siendo un marcador de punta izquierdo real, para poner en su lugar a un marcador central como "Pancho" Sa. Pero Sa jugaba en la Argentina, en Independiente, por lo tanto, no tenían nada que ver los extranjeros con su exclusión del primer equipo. Salvo que, Carrascosa considerara que la opción por Sa de tres se debía a que, del exterior, se habían convocado tres marcadores centrales, Perfumo, Bargas y Heredia y que pensara que, por respeto a Sa, los técnicos lo ubicaran de tres. Temas del futbol que jamás sabremos como y porque sucedieron.

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    1. Más allá de las dudas y falta de datos que señalás, algo que siempre me llamó la atención -especialmente desde 1974 en adelante- es la escasísima presencia de marcadores de punta "reales". O bien no rendían lo suficiente para el alto nivel de un Mundial, o los técnicos no confiaban demasiado en ellos... Desde ese 1974 hasta hoy (40 años y 11 Mundiales) apenas Wolff, el propio Carrascosa, Tarantini, Clausen, Garré, Zanetti, Sorín, Zabaleta y alguno que seguramente me estoy olvidando jugaron como 4 o 3 auténticos. Y son menos aún los que se afianzaron como títulares en uno o más Mundiales (Wolff, Tarantini, Zanetti, Sorín, Zabaleta, etc.). El resto fueron jugadores que se desempeñaban en otros puestos (defensas centrales o volantes) y que fueron colocados como laterales: Sa, Olguín, Cucciuffo, Olarticoechea, Heinze, Rojo, etc). Dejando de lado algunos que olvido en este momento, está claro lo difícil que ha sido y sigue siendo ese puesto para un Mundial. Qué diferencia con Brasil e Italia, que casi siempre tienen un Cafú o un Maldini a mano... Muchas gracias por tu comentario, Alberto!

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